Arbitrariedad en la prestación de la Ayuda a Domicilio
8 agosto 2009 | Categorías: Bienestar Social |
El Grupo Municipal Socialista en el Ayuntamiento de Granada ha exigido al equipo de gobierno del PP, responsable absoluto de la organización y funcionamiento del Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD), que cumpla con las premisas de la legislación vigente y ofrezca un servicio a los granadinos de manera igualitaria y que no se establezcan categorías diferentes de dependientes.
La concejala del PSOE, Cristina González, recordó que el Ayuntamiento es el que tiene la competencia y responsabilidad de ofrecer el Servicio de Ayuda a Domicilio en el que se incluyen personas que han pasado los baremos de la Ley de Dependencia y personas que ya estaban disfrutando de este servicio. Sin embargo, se da la paradoja “de que ciudadanos que son oficialmente dependientes son atendidos por trabajadores que cobran hasta un 32% menos que aquellos que no son dependientes”.
Para González, en el caso de Granada, “la organización y el funcionamiento del servicio es francamente mejorable” y aseguró que el Ayuntamiento de Granada permite que los mismos trabajadores que realizan las mismas funciones cobren de forma diferente según sí los usuarios que atienden han sido valorados como dependiente o no.
Por todo ello, la edil socialista consideró “necesaria una estricta vigilancia sobre el tema ya que ninguna administración pública puede incurrir en una arbitrariedad como esta, porque los ciudadanos deben ser iguales en derechos y prestaciones”.
González criticó además que el reglamento de Ayuda a Domicilio aprobado por los votos del PP en el pasado pleno no deje patente qué conocimiento o formación específica tienen que tener los profesionales que prestan este servicio. En este sentido, la edil insistió en que el Ayuntamiento de Granada es el responsable absoluto de la organización y funcionamiento del SAD. “El equipo de gobierno que dirige Torres Hurtado debería velar por que se cumpla con las premisas de la legislación vigente porque todos los ciudadanos son iguales, y no se pueden crear categorías de dependientes. También tiene que estar al tanto de la formación y cualificación de los profesionales que ofrecen el servicio porque se trabaja con seres humanos con sensibilidades muy patentes”.



































