El contexto de la unidad en el Congreso del PSOE.

José María Rueda Gómez. Secretario general del PSOE de Granada.
Artículo de Opinión publicado en el diario Ideal (02/06/2017)

Tribuna de Opinión

El Congreso que el PSOE está a punto de celebrar viene contextualizado en un momento político especialmente complejo, en el que convergen algunas certezas y bastantes incertidumbres, a veces acompañadas de ciertas exageraciones verbales, que quien suscribe estas reflexiones, ha procurado evitar en aras a centrar la atención en lo realmente importante.

Y lo realmente importante es que asistimos a una redefinición del proyecto político socialdemócrata en toda Europa, fruto de una sucesión de malos resultados electorales, no sólo achacables al funcionamiento y organización de los instrumentos que sustentan el proyecto, es decir, los Partidos políticos, sin duda mejorables; sino también a la falta de sintonía e identificación que numerosos sectores ciudadanos han sentido hacia las praxis políticas desarrolladas en una época de profunda crisis económica y de valores colectivos. Sin profundizar en el debate de si la crisis es de la socialdemocracia o de los partidos socialdemócratas, lo evidente es que debatimos sobre la actualización de nuestros postulados e ideas, sobre las mejores estrategias y alianzas políticas y sociales para afrontar los retos del futuro, sobre la consecución de nuevos derechos y libertades, defendiendo las conquistas realizadas, y sobre la mejor manera de volver a conectar con millones de personas que, a lo largo de los últimos años, han dejado no sólo de votar opciones socialistas, sino de identificarse con las mismas.

Esa, y no otra, es la clave de bóveda de nuestro debate, y a ello debemos dedicarnos, como la gran mayoría hemos hecho en el periodo precedente, en el próximo congreso, aplicando coherencia en los planteamientos políticos, humildad en la defensa de los mismos y generosidad a la hora de incorporar visiones diferentes. La suma de esos factores nos devolverá la fortaleza de antaño y la credibilidad que hemos de recuperar.

El trabajo y el impulso a nuestro proyecto transformador y de gobierno debe seguir sustentándose en la cercanía y la complicidad con la gente, con cada vez más gente, y cada vez gente más diversa y plural. Para ello es fundamental la tarea local, la política a pie de calle que los y las socialistas llevamos a cabo en los Ayuntamientos, donde paralelamente a las dificultades económicas, transcurre la vocación de servicio inmediato y la atención diaria a las necesidades básicas de la ciudadanía a pie de calle. Aquí es donde la gente palpa en primera persona la justicia y la solidaridad de las políticas que aplicamos, por tanto, la diferencia con las políticas injustas y opacas de la derecha. Mayor protagonismo político, mejor financiación y más capacidad de decisión e interlocución de nuestros entes locales nos situará en el camino correcto.

En este relato político cobra la máxima importancia la defensa y reivindicación de las políticas progresistas desarrolladas en las Comunidades autónomas, fundamentalmente en Andalucía, ahora que cruzamos el ecuador de la legislatura y estamos en disposición de hacer frente a la ofensiva conservadora que amenaza nuestro Estado del bienestar, con un nuevo impulso al emprendimiento, a la solidaridad y a la justicia, como señas de identidad inequívocas de nuestro hacer.

Creo que son mimbres sólidos para afrontar un buen 39 Congreso Federal. Un buen congreso para quienes compartimos ideas socialistas, pero también para la sociedad. No en vano, ha venido precedido de una inmensa e ilusionada movilización de ciudadanos y ciudadanas, militantes socialistas, pero justamente por eso, también ciudadanos y ciudadanas, que en un enorme porcentaje han participado en la elección del Secretario general, demostrando que la democracia directa, lejos de desnaturalizar los mecanismos representativos, los fortalece. Más de 150.000 inteligencias individuales sumadas tras un único objetivo común sólo pueden ofrecer a nuestra sociedad, garantías de avance.

Porque la militancia socialista, siempre implicada en su entorno social y ciudadano, siempre está ahí, dispuesta al trabajo  y al esfuerzo; siempre da la cara y siempre es generosa. Siempre escucha a su vecino o vecina, y siempre acierta en su diagnóstico político y en sus decisiones. Ya sólo falta que este Congreso socialista esté a la altura de su militancia ciudadana y que los órganos que resulten elegidos del congreso sepan representar lo más fielmente posible la voluntad, el trabajo y el anhelo de aquélla. Daríamos así por finalizada la estéril discusión entre democracia directa y representativa, pues la una no es concebible sin la otra.

Este es el contexto en el que, sin la menor duda, se producirá la unidad en el congreso del PSOE. Todo el empeño para ello.

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