El PSOE exige la limpieza de la Plaza de La Libertad por el fuerte olor a orines
7 agosto 2009 | Categorías: Ayuntamiento, Beiro |
La concejala socialista, María Rodríguez Frías, se ha hecho eco de las quejas de los vecinos de la plaza de la Libertad, quienes aseguran que no pueden abrir las ventanas de sus casas por los fuertes olores a orines que se acumulan en el espacio público. La edil del PSOE precisó que el equipo de gobierno es consciente de lo que ocurre en la plaza y apuntó que “los servicios de limpieza destinados en la zona no son suficiente para acabar con estos hedores. Con barrer a diario no se soluciona el problema. Hay que desinfectar y regar porque estos vecinos no tienen porqué que padecer las conductas incívicas de algunos”.
Los vecinos aseguran que el espacio se ha convertido en lugar de descanso, botellón y urinario de “numerosas personas que, parece ser, no tienen otro lugar a donde ir, hasta tal punto que se han apropiado de la plaza”. La situación es tal, detalló Rodríguez, que los ciudadanos se han visto obligados a remitir un documento al alcalde de Granada, José Torres Hurtado, con la intención de que se solucione el problema a la mayor brevedad.
La edil insistió en que si bien la plaza está limpia, las paredes, los alcorques tiene que ser tratadas con productos químicos para evitar “este foco de insalubridad en el centro de la ciudad”.
En otro orden de cosas, Rodríguez recordó al gobierno municipal del PP la mala imagen que ofrece el quiosco municipal abandonado en la esquina de la plaza del Triunfo y que en numerosas ocasiones se ha solicitado que se ponga en valor. Para la edil, “este tipo de imágenes empobrecen la estampa de una ciudad tan turística como Granada”, por lo que pidió su limpieza y apertura como punto de información turística.
Rodríguez también recordó al alcalde la preocupación vecinal respecto al plan de actuación ante emergencias. La socialista insistió en que la zona del Albaicín, a la que se llega a través del Barrichuelo, es de difícil acceso para los bomberos, lo que obliga a que las bocas de riego estén localizadas y en perfecto estado de funcionamiento, “algo que preocupa de manera importante a los residentes de la zona”.



































