Estoy rebelada ante las injusticias en los barrios
4 junio 2009 | Categorías: Tribuna de Opinión |
Ana Muñoz Arquelladas – Concejala del Grupo Municipal Socialista
Es de las convencidas de que la ciudad necesita un tejido participativo vivo. En ello estaba, como presidenta de la asociación de Bola de Oro, antes de velar sus primeras armas como concejala en el Ayuntamiento. De lo uno y lo otro aprende para seguir tejiendo participación ciudadana.
Pregunta: ?La Ordenanza de la Convivencia es un modelo de cómo deben colaborar partidos políticos de distinto signo, vecinos y colectivos sociales?
Respuesta: Hubiera sido un modelo si hubiéramos conseguido el consenso total (IU no votó a favor de la Ordenanza). El tiempo dirá si es el mejor modelo.
En cualquier caso, habría que revisarla periódicamente por si hay algo que cambiar.
P: ¿En los barrios se juega la ciudad?
R: Los barrios son el corazón de la ciudad y, con muchos corazones, el latido se hace más vital. El PSOE critica desde hace tiempo que en Granada existen barrios de primera y de segunda, cuando no debería ser así. En el Fargue y Haza Grande, por ejemplo, no existen las mismas intervenciones que en el Centro. Las visitas a los barrios que nuestro grupo realiza semanalmente sirven para dar voz a los ciudadanos que quieren denunciar la inoperancia del equipo de gobierno municipal.
P: ?Cuál es el estado actual del movimiento vecinal?
R: Está vivo; existe una buena representación vecinal. Sería aconsejable que poco a poco se revitarlizara un poca La falta de participación que existe se debe a que las asociaciones de vecinos no reciben todas las respuestas que precisan por parte de los organismos municipales.
P: Mujeres y jóvenes son minoría entre los representantes vecinales.
¿Qué haría falta hacer para aumentar su presencia?
R: Creo que los jóvenes no encuentran respuestas a sus demandas a través de las asociaciones de vecinos. Si éstas sirvieran de cauce a sus pretensiones, se verían más respaldadas.
P: ¿Es partidaria de unificar las fiestas de los barrios?
R: Soy partidaria de que este tema se hable, como la última vez, en el Consejo Vecinal y que cada asociación, como entidad soberana, tenga la última palabra. Hay diversidad de opiniones. Creo que es buena la organización de fiestas
por distritos. El esfuerzo se optimiza y el resultado es muy positivo pero hay barrios que, por su propia naturaleza, no se podrían acomodar a este criterio.
P: ¿Qué opina de las juntas municipales de distrito?
R: Es el único órgano de participación vecinal. Después de 14 años de existencia, creo que su funcionamiento deja mucho que desear. Deberían ser más dinámicas y resolutivas. La realidad actual es que sólo son un punto de encuentro mensual donde toda iniciativa se queda en lamento colectivo, que ya llamamos muro de las lamentaciones. En cada reunión escuchamos las mismas quejas, sin visos de solución. Al final, se convierten en un ritual.
P: Fue presidenta vecinal antes que concejala. ¿Con qué se queda de cada cargo?
R: Como presidenta vecinal, con mis vecinos y el trabajo que se llevó a cabo, la buena sintonía con otras asociaciones y el contacto directo con el barrio. Como concejala, me parece una labor apasionante por la relación directa que se mantiene con los vecinos de toda la ciudad, no sólo con los de tu entorno. Siempre estoy rebelada ante las injusticias en los barrios.
Entrevista Publicada en Paso a Paso. Junio de 2009



































