Financiación europea para la recuperación de las ciudades
28 mayo 2009 | Categorías: Tribuna de Opinión |
José María Rueda Gómez - Secretario general del PSOE de Granada
La celebración de Elecciones al Parlamento Europeo el próximo 7 de Junio ofrece una buena oportunidad para reflexionar sobre la incidencia que tienen las políticas que se diseñan desde las instituciones europeas sobre las ciudades, también sobre Granada. Estos comicios también deber servir para analizar la gestión que desde nuestro Ayuntamiento se ha hecho de los fondos europeos (que los ha habido y muchos) destinados a la recuperación y tratamiento integral de nuestro casco histórico y el barrio del Albaycín.
Una de las prioridades presupuestarias de la Comisión Europea ha sido y es la dotación de financiación para la planificación de acciones en los ámbitos urbanos más necesitados de rehabilitación, más degradados o que precisan de regeneración, por su antigüedad, su deterioro o por haber perdido la centralidad en el conjunto de la ciudad, que en su momento, tuvieron. Así, el Programa Operativo Local o los proyectos Urban, financiados con presupuestos que vienen de Europa, han servido y sirven aún para acometer esa serie de actuaciones integrales en las ciudades.
Granada no ha estado ausente de esas políticas y en los últimos años, nuestra ciudad ha sido receptora de una importante cantidad de esos fondos. Las acciones a realizar consistían, básicamente, en la recuperación estratégica del tejido urbano, humano y social de nuestro centro histórico y de nuestro Albaycín. Se trataba de actuaciones encaminadas a superar lo puramente urbanístico y a plantear escenarios de futuro consistentes en fijar la población en esas zonas, atraer actividad económica a las mismas y recuperar su carácter de centralidad en el diseño de la ciudad.
Me refiero a superar lo puramente urbanístico porque no se trata de hacer obras para gastarse el dinero dentro de plazo. Consiste en que cada actuación tenga relación con la siguiente, de manera que todas conformen un todo global que responda a un objetivo integral. Recuperar un espacio público o peatonalizar una calle, está bien. Hacerlo con el objetivo global de mejorar las condiciones de accesibilidad a una zona, facilitando la vida a los residentes, está mejor. E impulsar medidas para hacer posible el establecimiento de una actividad económica en ese espacio regenerado, que dé vida al mismo, está mucho mejor. Lo primero es simple, lo hace cualquiera que disponga de financiación. Para el resto, hay que tener en la cabeza una concepción de la acción política basada en ese concepto estratégico de hacer las cosas para un fin no de hacerlas sólo porque se acaba el plazo de gastar.
Para ejemplificar lo que expongo, me permito traer a colación una anécdota que refleja esa visión estratégica intrínseca a los programas europeos para las ciudades y que tan ausente ha estado de la ejecución que el Ayuntamiento del PP ha hecho de los mismos. Dos griegos de la antigüedad trabajan en una cantera. Al ser preguntados por lo que hacen, uno responde: picando piedra; el otro responde: haciendo el Partenón. Es importante picar la piedra, pero es mucho más importante, saber para qué se pica.
Las instituciones europeas han considerado a las ciudades un objetivo fundamental de su acción. Precisamente por ello, la ingente cantidad de programas con cuantiosas partidas económicas reservadas a actuaciones en las urbes. Pero, también, debido a ello, quiero resaltar la enorme responsabilidad que adquieren los gobernantes de las ciudades que obtienen financiación europea para el desarrollo de estos programas.
Europa nos afecta y mucho. Las políticas con “sello europeo” están presentes en nuestra vida diaria, en nuestras calles, en nuestros barrios, en la actividad económica que nos rodea y en el desarrollo futuro de nuestro entorno. Y por eso, hay que estar muy atentos al uso que desde las administraciones regionales y locales se hace de la financiación que llega de Europa. Y compartirán conmigo que no es lo mismo el uso que ha hecho de los fondos de la Unión Europea el ayuntamiento de Barcelona revitalizando las zonas aledañas a las Ramblas o el de San Sebastián recuperando su casco antiguo que el que ha hecho Ayuntamiento de Granada que no ha resuelto, incluso más bien empeorado, la conservación y rehabilitación del Albaycín. Pues eso, en Granada no necesitamos picar piedra sino construir un Partenón.
Publicado en Ideal. 20 mayo de 2009



































