Granada seguirá aislada un año por tren hasta que el AVE llegue sin soterrar.

El ministro de Fomento en funciones, Rafael Catalá, anuncia el desbloqueo de las obras en el tramo de Loja, pero enfría la posibilidad de recuperar de manera inmediata las conexiones ferroviarias vía Moreda y sitúa en “etapas sucesivas” tanto la Variante de Loja como la integración soterrada en la capital.

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Apenas unos minutos estuvo Rafael Catalá pisando las obras del AVE. El tiempo suficiente para cerrar una visita con una imagen que alivia al PP, tras muchos desatinos en torno al aislamiento ferroviario y un inexplicable silencio oficial que este jueves rompió el ministro de Fomento en funciones. Con él, sobre las vías, el presidente provincial del partido, Sebastián Pérez, el senador Luis González, los diputados Concha de Santa Ana y Santiago Pérez y el delegado del Gobierno en Andalucía, Antonio Sanz, y la subdelegada del Gobierno accidental en la provincia, Eva Blanco.

Fue una imagen buscada para culminar la jornada de trabajo con los representantes del Ayuntamiento de la capital y la Diputación y el empresariado granadino, que llevan meses solicitando información oficial. Este ha llegado después de cumplirse un año y medio de aislamiento ferroviario y cuatro meses después de un polémico encuentro con el secretario de Estado de Infraestructuras, Julio Gómez-Pomar, que en esta ocasión no formó parte de la delegación de Fomento en la que sí estuvieron responsables de Renfe y ADIF.

El ministro anunció el acuerdo con Dragados ACS que ha evitado la rescisión del contrato, como pidió la empresa, y la reanudación de las obras de la Alta Velocidad en el tramo de Loja.

Esa es la esperada noticia que traía, celebrada por el alcalde de la capital, Francisco Cuenca, por el presidente de la Diputación, José Entrena, que la atribuyeron a la movilización y al consenso social, y por el empresariado, ampliamente representado con el presidente de la Confederación y de la Cámara, Gerardo Cuerva, a la cabeza. Pero no vino acompañada de soluciones para la inmediata reconexión ferroviaria de la capital. Habrá que esperar un año, hasta el otoño de 2017, para que los trenes vuelvan a conectar a Granada con Madrid y Barcelona. Será cuando llegue la Alta Velocidad.

Tampoco hubo propuestas encima de la mesa para el soterramiento del AVE en la capital y la Variante de Loja, dos demandas ciudadanas que completaban las prioridades de la Mesa por el Ferrocarril.

Aunque de la reunión salió el compromiso de constituir, en el plazo de dos semana, una comisión de seguimiento para abordar las cuestiones pendientes, lo que elogiaron Cuenca, Entrena y los representantes institucionales, lo cierto es que el ministro enfrió las posibilidades de las tres reivindicacines: la de recuperar la vía de Moreda, prácticamente rechazada por falta de competitividad, y el soterramiento y la variante por cuestiones económicas, pospuestas a “etapas sucesivas” cuando “las circunstancias lo aconsejen”.

Pero el tono del ministro fue conciliador y, pese a la evidencia de sus afirmaciones, emplazó su estudio en esa comisión, en la que estará representada la sociedad granadina, pero que no tendrá “carácter asambleario”, advirtió en clara alusión a las mareas.

Promociones, más frecuencias y tiempos acortados

Según la información que manejan los “técnicos” y que explicó Catalá, la obra civil que conectará a Granada con la Alta Velocidad estará terminada en verano próximo para que después de la formación de maquinistas y el periodo de pruebas necesario, entre en servicio en otoño de 2017.

Granada estará conectada con Madrid en tres horas con el AVE, en Sevilla, en algo menos de dos horas y con Barcelona en 6 horas y cuarto.

Para que durante este año, “no se genere un mal servicio ferroviario”, anunció que la conexión a Madrid en el combinado que por autobús traslada a los pasajeros a Antequera y desde allí en AVE a la capital de España, se acortará para situarse en torno a las 3 horas y 45 minutos. Además, a partir del 1 de noviembre, Renfe establecerá un precio de 30 euros, de los 50 actuales, mientras que a Barcelona costará 40 euros. Además, aumentarán a cinco las frecuencias diarias.

El PP arropa al ministro: El ministro, que compatibiliza en funciones las responsabilidades de Fomento con las de Justicia, fue recibido en la Subdelegación del Gobierno poco antes de las 10.15 horas por una amplia representación del PP, encabezada por el presidente regional, Juan Manuel Moreno Bonilla; el presidente provincial, Sebastián Pérez,  y la portavoz municipal del PP en el Ayuntamiento de Granada, Rocío Díaz. También, el delegado del Gobierno en Andalucía, Antonio Sanz. Luego acudieron también -aunque sin participar en las reuniones-, el senador Luis González, los diputados Carlos Rojas, Concha de Santa Ana y Santiago Pérez y la senadora María José Martín. 

Pero a la reunión no fue invitada la Junta de Andalucía. En este sentido, la secretaria general del PSOE de Granada, Teresa Jiménez, tildó de “sectaria” la visita al excluir a representantes socialistas y sí contar con populares.

Por la presencia de Moreno Bonilla y Pérez en la reunión fue preguntado Entrena. “La puesta en escena no la veo lógica”, dijo para considerar que la presencia de los dos cargos orgánicos del PP, pero de ninguna otra formación, “chirría” y si, como trataban de justificar desde el PP,  venían como senadores en su opinión chirríaba igualmente, porque no se había invitado a los representantes de otros partidos.

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