Ineficaz proyecto Jericó
21 febrero 2009 | Categorías: Ayuntamiento |
El concejal del PSOE, Néstor Fernández, ha puesto de manifiesto los escasos resultados obtenidos con el proyecto Jericó impulsado por el Gobierno Popular hace varios años para controlar los niveles de ruido en los establecimientos de ocio granadinos. Apuntó que el proyecto “no sólo no ha tenido los resultados para los que fue creado, sino que supone un elevado gasto para los propietarios de los locales de ocio que están obligados a instalarlo por imperativo municipal”.
El socialista señaló que “la instalación de los aparatos supone un coste que ronda los mil euros más el mantenimiento anual valorado en unos seiscientos euros”. A este hecho se une el monopolio creado por la empresa distribuidora de los terminales, ya que es la una única firma cuyos terminales pueden ser instalados lo que obliga a sustituir los limitadores de ruidos para que sean compatibles con esos terminales emisores de la información. En este sentido, el edil añadió que desde el Ayuntamiento se está obligando a instalar estos aparatos en negocios que por ley no están obligados como son cafeterías, gimnasios y tiendas céntricas de venta de ropa.
Fernández recordó que el Proyecto Jericó, presentado por el PP como pionero en Andalucía, no ha sido puesto en marcha en ningún otro consistorio Andaluz “por la simple razón de que supone un gasto que no aporta nada al control de ruidos de los locales de ocio”.
El Jericó incorpora como novedad un sistema telemático vía GSM que transmite -supuestamente en tiempo real- los datos de emisiones acústicas de los locales que cuentan con el dispositivo. Sin embargo, añadió el socialista, los locales de ocio ya cuentan por imposición de la normativa autonómica con un limitador de ruidos que corta los equipos de sonido cuando se superan los limites establecidos, mientras que el Jericó únicamente añade la transmisión a una central a través de la secuencia de emisiones sonoras del establecimiento, con la particularidad de que esos datos no son aptos para proceder a sancionar a los establecimientos que superen los limites.
Por todo ello, Fernández puso en tela de juicio la operatividad del sistema y recordó que los datos podrían ser recabados directamente por los inspectores de Medio Ambiente cuando quieran, ya que el limitador de sonido almacena esos datos lo mismo que el taquígrafo de los camiones. “Desde el Grupo Municipal Socialista consideramos que el proyecto Jericó no es operativo y sí supone un coste elevado para los propietarios de los negocios. La finalidad para la que fue creada se puede solventar por otros cauces, por lo que no entendemos el empecinamiento del PP con un proyecto que no ofrece operatividad”
Por tanto pedimos a la Delegación de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Granada que reconsidere la implantación del proyecto Jericó y “no grave con más gastos a los empresarios de Granada”. “Es hora de que se tome en serio el control del ruido y no pregone planes y medidas que en realidad no solucionan nada y solo sirven para su política propagandística, a la que ya nos tienen acostumbrados”, sentenció Fernández.



































