“La realidad es tozuda: si los socialistas vamos de la mano, nos va mejor a todos”.

El líder de los socialistas granadinos exige “responsabilidad” al resto de grupos con presencia en el Ayuntamiento en el nuevo mandato Rueda percibe “ilusión y esperanza” en la ciudad (entrevista en Granada Hoy 05/06/2016)

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-Un mes con Paco Cuenca como alcalde de Granada.

-Un mes fundamentalmente caracterizado por una primera toma de decisiones que para muchos podían ser esperadas, pero que hay que tomar. De normalización de relaciones con otras administraciones, de la vida municipal… No sé si alguien esperaba catástrofes pero no ha pasado nada grave. Los servicios municipales se siguen prestando. El gobierno del PSOE va dándose cuenta de la gravísima situación en la que el PP ha dejado al Ayuntamiento. Por otro lado, se han tomado una serie de medidas de fuerte impacto ciudadano para que la gente valore que pese a las penurias económicas se puede y debe gobernar de otra manera.

-¿Cómo ha visto al alcalde?

-Lo he visto estupendamente, muy seguro de su papel. Muy firme en sus convicciones, consciente de la situación numérica y de que los apoyos que ha logrado va a tener que renovarlos de manera casi permanente. Es verdad que la nefasta experiencia del alcalde anterior ha ayudado mucho a que destaquen más sus virtudes pero está haciendo lo que tiene que hacer un alcalde. Relacionarse con todo el mundo, intentar poner la primera piedra en el camino de la solución de problemas que llevan años enquistados, lo que no quiere decir que sean fácil de solucionar, pero al menos mostrar un camino de diálogo, consenso y de mucha responsabilidad. En los 13 años del PP , sobre todo en los cuatro últimos, ha existido una gravísima responsabilidad.

-¿Y al PP?

-Le está costando la digestión de haber perdido la Alcaldía por la corrupción que había en su propio partido. La excepcionalidad de la situación nos irá llevando poco a poco a que todo el mundo asuma cuál es el papel que tiene. El gobierno sólo tiene 8 de los 27 concejales así que si no se hacen grandes esfuerzos por dar soluciones excepcionales a situaciones excepcionales me da la sensación de que algunos no habrán entendido lo que pasó en el pleno del 5 de mayo.

-La portavoz popular ha criticado los “posados” del alcalde.

-No deja de ser curioso que esa frase la diga doña ‘Sonrisita Profident’ que es como habría que calificar a la nueva y supongo que coyuntural portavoz municipal del PP que seguro que está para guardarle el sitio a otros dirigentes más importantes cuando pretendan volver si es que pueden volver. Cualquier imagen del alcalde y su equipo en este mes es una imagen que tiene detrás contenido, trabajo, un interés para Granada y superar la inanición de trece años del PP. Paciencia a los dirigentes populares porque la digestión de tanta corrupción le va a costar.

-¿Es difícil gobernar con sólo ocho concejales?

-Sí, es difícil. También hay que tener en cuenta que ha habido situaciones peores. Recuerdo que Antonio Jara gobernó con seis en algunos momentos del primer mandato. En cualquier caso depende del talante del resto, se puede gobernar con ocho mucho mejor que el PP que ha gobernado con once. Tiene que haber una asunción de responsabilidad. En Granada lo que ha pasado no es normal. No es normal que se vaya el alcalde, el primer teniente de alcalde y la segunda teniente de alcalde y concejal de Urbanismo y que lo hagan todos en la misma tarde. Ante eso, desde el PSOE se puso sobre la mesa una solución excepcional que exigía compromiso y renuncias del resto de grupos políticos. La composición del pleno no va a cambiar. Eso obliga -creo que lo asumirán una vez pasen las elecciones, sobre todo Podemos e IU- a entender que todo no puede ser como quisieran ni todo lo pueden condicionar porque el gobierno necesita un margen ineludible de organización, capacidad y tomar medidas. De lo contrario trasladarán a la opinión pública que más que facilitar un cambio para salir de una situación insostenible, lo que alguna gente pensará es que han querido poner a un alcalde para ponerle en el mismo momento la soga al cuello. Eso no se lo puede permitir Granada, ni los votantes de esos partidos lo entenderían.

-¿Cree que la actitud de Vamos Granada e IU en el último pleno está condicionada por el 26-J?

-Sin la menor duda, y por sus propias dudas estratégicas. El hecho de que concurran juntos queda claro que ha sido una estrategia nacional que en Granada no comparten la mayoría de sus miembros como se vio el día de la presentación de la candidatura. Están obligados a una convivencia forzosa por conveniencia de sus líderes. En esta primera decisión han hecho un flaco favor. Si algo necesitan los granadinos es ver mensajes nítidos de una cierta responsabilidad a la hora de asumir la situación del Ayuntamiento con el agujero que tiene, con las deudas que tendrá que asumir por pleitos urbanísticos, por la reordenación de la política de servicios… Si los partidos se comportan como párvulos no estarán a la altura de las circunstancias. Espero que tras el 26-J se le pase el ataque de infantilismo.

-¿Cuál cree que va a ser el papel de Ciudadanos?

-Imagino que C’s redefinirá como todos su estrategia a partir del resultado de las generales. Ha actuado correctamente y de la misma manera que hizo en junio del año pasado bajo el mandato del PP. Qué menos que alguien que no quiere entrar en el gobierno, que solamente está dispuesto a facilitar un cambio en la Alcaldía facilite con su voto que ese gobierno al que uno mismo ha condenado a estar en minoría dé los primeros pasos, se pueda organizar y cuente con los instrumentos imprescindibles para empezar a hacer políticas y aplicarlas. La actitud cabe calificarla simple y llanamente de responsable.

-¿Temen al fantasma de la moción de censura?

-Posibilidad legal existe, además en Granada no nos vamos a extrañar que estrategias nacionales o regionales pudieran provocar que a lo largo del mandato se produzca. Pero cabe recalcar que la excepcionalidad y gravedad de la situación interna del Ayuntamiento aconsejan que vayamos al fondo del asunto. Eso es arrimar el hombro todos juntos para intentar sacar al Ayuntamiento de la nefasta situación en la que está. Cualquier otra componenda por muy legal que fuera iría en claro perjuicio de los partidos que la pudieran hacer.

-¿Qué es lo que más le ha llamado la atención en los últimos 30 días?

-La sensación de alivio y liberación mezclada con alegría y satisfacción que he percibido en la calle y en los propios trabajadores municipales. Parecía que esta ciudad estaba condenada a estar gobernada siempre por el PP, siempre con la sombra del interés particular frente al público.

-¿Que la primera reunión de Cuenca haya sido con la rectora de la UGR es un aviso a navegantes?

-Cuando una persona es alcalde de Granada de lo primero que tiene que ser consciente es lo que supone ser alcalde de Granada. Cuáles son sus potencialidades, su primera industria… Aquí por desgracia no tenemos grandes industrias pero tenemos una Universidad, una investigación, un conocimiento… que son pioneros en Andalucía, España y Europa. Por tanto, esa reunión lo que viene a poner encima de la mesa es: soy alcalde de Granada y sé lo que supone y me voy a dedicar a las cosas que eso conlleva y no a otras que han ocupado por desgracia mucho tiempo del anterior alcalde.

-¿Cuáles deben ser los 3 grandes retos asumibles en el mandato?

-El primero debe ser el conocimiento exhaustivo de la situación económica que es la que permite planificar inversiones o agujeros que hay que tapar (deuda con Rober o Inagra). Una vez hecho eso, hay un eje transversal evidente que es la educación en valores cívicos, la igualdad y apoyo a los más desfavorecidos. Junto a eso, la potenciación de aquello que nos distingue en el contexto andaluz para competir en situación, sino de ventaja, al menos de igualdad con ciudades del entorno para hacerse un hueco en Andalucía y España. Los primeros pasos del alcalde van en esa línea. Hay que superar una rémora de aislacionismo provocada por el PP en 13 años. Al margen de todo eso, no hay que olvidar que estamos en un contexto que no va permitir ninguna alegría económica.

-¿Está el PSOE de la capital en su mejor momento de la última década?

-Estamos en un buen momento, a mí tampoco me gusta, sobre todo en lo que pudiera parecer que pretendo hablar de mí. Es verdad que el objetivo del PSOE desde el mismo día de perder las elecciones en 2003 fue trabajar para recuperar cuanto antes la Alcaldía siendo conscientes de que los resultados no sólo no nos acompañaban sino que en algún caso iban a peor para nosotros y a mejor para el PP. Teniendo la Alcaldía, lo que el PSOE tiene que hacer ahora es buscar un proyecto autónomo para la ciudad que sea nítido y que surja desde la propia ciudad y agrupación socialista que somos los que mejor entendemos la idiosincrasia de los granadinos. Desde ese punto de vista hay que reconocer que estamos en un buen momento. La militancia tiene la moral alta. Es evidente que la gente está más contenta, hay un momento de efervescencia y esperanza.

-El alcalde ha reconocido que en el partido había quien le daba ya por muerto. ¿Era ese el sentir de la agrupación que lidera?

-No, lo que sí hemos sido siempre muy conscientes es de la realidad numérica del Ayuntamiento. En 2011, Torres Hurtado (PP) revalidó la mayoría absoluta y el PSOE con Paco Cuenca a la cabeza obtuvo 8 concejales. Es verdad que el tsunami del PP lo resistimos mejor ya que mantuvimos en 2015 los ocho concejales pero eso son sólo datos numéricos. La ciudadanía otorga y quita representación y el partido lo que tiene que hacer es tomar nota de esos resultados electorales. Ahora lo que hay que hacer y creo que a la tarea a la que todos nos debemos es a consolidar esa posición, la figura del alcalde y su equipo que además necesita de todo el apoyo y colaboración porque son sólo ocho de veintisiete concejales. Además, demostrar en estos años que lo hacemos bien, con diálogo, sensatez y responsabilidad. Ese será el gran reto para que en 2019 no tengamos que estar haciendo debates si unos dan a otros por vivos o no.

-¿Cómo marchan las relaciones con la dirección provincial?

-Estupendamente, como no puede ser de otra manera. Somos una provincia que tiene una capital con 240.000 habitantes y la siguiente población, Motril, tiene 60.000 y luego hay una serie de ciudades medias y muchos núcleos pequeños. Por tanto, el protagonismo y la proyección de lo que se haga a nivel institucional y orgánico en el partido en la ciudad tiene mucha más trascendencia respecto a lo que se hace en Cádiz o Jaén, por ejemplo, a nivel provincial. Aquí Granada y su Área Metropolitana tienen mucho protagonismo político, social, ciudadano, deportivo y económico y eso se tiene que traducir en una mayor presencia pública y orgánica de lo que significa la capital sobre el resto de la provincia. Es más, la gran mayoría de dirigentes socialistas así lo consideran. Para ellos, todo lo que se haga bien en la capital es bien para ellos. Si en algún momento de la historia hay quien haya podido jugar con esos pretendidos agravios comparativos, victimismos… La realidad actual es tozuda y está demostrando que si vamos de la mano nos va mejor a todos.

-¿Acabará perdiendo la capital protagonismo en el equipo de la Diputación con la salida de Ana Muñoz?

-A día de hoy creo que no. La capacidad personal de Ana Muñoz le puede permitir compatibilizar estar en ambos sitios, sobre todo porque muchas áreas de gestión en la Diputación son las homónimas en el Ayuntamiento de Granada. Sólo el tiempo, la capacidad y la decisión que tome -también el presidente de la Diputación y la dirección del partido- serán las que marquen ese camino. Sí auguro, por mi experiencia, que va a ser complicado mantener ambos cargos durante tres años.

-¿Cómo afrontan las elecciones?

-Con muchísimas ganas pero siendo conscientes de que nos enfrentamos a un escenario de cansancio. Estoy encontrando dificultades en explicarle a mucha gente por qué tiene que votar otra vez el 26 de junio. Gente que cree que ya hizo lo que tenía que hacer el 20-D y exige ahora que sean ellos los que se pongan de acuerdo. Es un primer muro de enfado al pensar que el resultado va a ser muy parecido. Al margen de las encuestas, la gente sí es consciente de los partidos que han trabajado para que hubiera gobierno y no se repitieran elecciones. En ese bloque sitúan al PSOE.

-¿Cómo lleva la rivalidad entre Pedro Sánchez y Susana Díaz?

-No vemos con simpatía cualquier fricción que pueda existir en realidad o que trasladen los medios. No me gusta que a un secretario general de mi partido se le discuta mientras está en el ejercicio de su cargo se llame Pedro Sánchez, Susana Díaz, Teresa Jiménez o Chema Rueda.

-¿Se presentará a la reelección?

-Partido a partido. Hay que afrontar el proceso sin olvidar lo que se ha avanzado este tiempo y mejorar y perfeccionar los instrumentos. Si me presento sería la tercera vez, estaría dentro de lo que son los márgenes que uno mismo se autoimpuesto. Será una reflexión colectiva con la Ejecutiva y con mi equipo.

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