Más debate sobre el aborto
7 octubre 2009 | Categorías: Tribuna de Opinión |
María Escudero Sánchez – Senadora por Granada
Cuando la semana pasada escribía sobre este mismo tema traté de compartir con ustedes la preocupación por el tono y los desvaríos que se están produciendo sobre el Proyecto de Ley de Salud Sexual y Reproductiva ya aprobado por el gobierno. He escuchado mentiras y manipulaciones sobre el contenido de la Ley y reacciones por parte de personas y colectivos que hacen de su legítima opinión apología antiabortista, y que son capaces no sólo de juzgar a quienes se ven en esa situación sino de manipular la verdad diciendo que se está fomentando el aborto y hasta son capaces de utilizar los insultos y la manipulación de imágenes. Y hasta de mandar fabricar muñecos con forma de feto con los que nos amenazan a quienes creemos necesario tener una nueva regulación sobre interrupción voluntaria de embarazo y de prevención de embarazos no deseados con garantía para mujeres y profesionales.
Parece que el aborto lo acaba de sacar el Gobierno por capricho y se ignora que las mujeres españolas podían abortar desde la Segunda República y que se volvió a regular en el año 1985 y de lo que ahora se trata es de hacer una ley que se homologue con la de otras legislaciones de países de nuestro entorno. Frente a tanta manipulación es necesario un poco de rigor sobre el contenido del proyecto que es, desde luego, una ley necesaria, meditada y equilibrada para garantizar los derechos de las mujeres y para proteger la vida prenatal y que contiene además medidas de información sobre las políticas a favor de la maternidad.
La ley establece un sistema de plazos complementado con indicaciones. La mujer podrá decidir libremente en las primeras catorce semanas, con los requisitos de que se le entregará información sobre ayudas a la maternidad, sobre la intervención y después de tres días de recibida podrá tomar la decisión. Entre la catorce y la veintidós semana la interrupción será posible si existe riesgo grave para la salud de la mujer o de graves anomalías en el feto.
A partir de la veintidós semana sólo será posible la interrupción cuando se diagnostiquen en el feto anomalías incompatibles con la vida. En todos los casos está prevista la intervención de profesionales y deberá existir consentimiento escrito además de realizarse en un centro acreditado. Este es el contenido muy resumido de la ley, además de que la última decisión en el caso de jóvenes mayores de dieciséis años va a corresponder a ellas.
Ahora empieza el trámite parlamentario y serán los diferentes grupos los que sin duda en Cortes Generales ajustaran la Ley, mientras el PP y la jerarquía eclesiástica católica llaman a manifestarse contra el proyecto, que lo hagan, están en su derecho, pero que no manipulen la verdad.
Publicado por Granada Hoy. 8 octubre 2009



































