Sebastián y la Culpa.

José María Rueda Gómez. Secretario General de la Agrupación Local del PSOE de Granada
Artículo de Opinión publicado en elindependientedegranada.es (04/10/17)

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“Si Cuenca sigue de alcalde hasta el final de la legislatura, la culpa será de Ciudadanos”, ahí es nada la frase de Sebastián (Pérez). Y si la frase es de época, que decir del momento “procesal” tan oportuno que ha elegido el presidente provincial del PP (y ex Teniente de alcalde del Ayuntamiento los 13 años de mandato del PP) para expresarla. Todo un monumento a la (in)oportunidad política y, por supuesto, a la (in)habilidad de hacer coincidir la agenda política con la judicial.

Estamos conociendo estos días que en la causa judicial del llamado “caso Serrallo” aparecen informes periciales que acreditan la existencia de graves perjuicios económicos para la ciudad de Granada, además de constatar irregularidades flagrantes e incumplimientos legales. Ello provocará nuevas citaciones judiciales y la imputación de nuevos delitos a quien fuera Concejal de urbanismo y compañera Tte. Alcalde del señor Pérez, además de a altos cargos municipales. Y los actuales concejales del PP en el Ayuntamiento continuarán imputados debido a su “clara participación” en los hechos investigados. Justamente, cuando las granadinas y granadinos vuelven a recordar los penosos acontecimientos de Abril de 2016, que culminaron con la salida (escoltado por las Fuerzas de Seguridad) de Torres Hurtado de la Alcaldía, y las dimisiones de Isabel Nieto y del propio Sebastián, justo en este momento, el ínclito Pérez culpa a otra fuerza política de lo que es única y exclusiva responsabilidad de su partido (el PP).

Pues fue el PP el que provocó con su nefasta, perjudicial, opaca y presuntamente corrupta gestión municipal, que Granada se viera salpicada, pública y notoriamente, por la desastrosa acción del Partido Popular, cuyas irregularidades aún hoy nos escandalizan, que el Alcalde y sus dos Tenientes de Alcalde tuvieran que abandonar por la puerta de atrás sus responsabilidades, y que el resto de fuerzas políticas representadas en el Pleno municipal tuvieran que adoptar una solución de “emergencia”, produciendo un cambio inmediato en la alcaldía de Granada.

A la vista de todo ello, no deja de resultar grotesco que el máximo responsable político provincial del PP, pretenda eludir la evidencia de que tanto él como su formación política, sean los únicos y exclusivos responsables de que la alcaldía de Granada no la detente hoy su Partido. Por su prepotencia manifiesta negándose a admitir que la gestión urbanística que desarrollaron perjudicó gravemente al interés general y sólo buscó el beneficio de unos pocos, hasta que la denuncia política, primero, y la acción policial y judicial, después, lo acreditaron. Grotesco, aunque tremendamente indicativo de la catadura de Sebastián. Repartir culpas por doquier, para intentar alejar de sí mismo, la aplastante realidad, que no es otra que su pertenencia acreditada a los equipos de gobierno que esquilmaron la ciudad y sembraron de oscuridad y dudas la gestión de todo el Ayuntamiento. Confiemos que la siempre frágil memoria política, en este caso, no le permita alcanzar sus objetivos.

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