Torres Hurtado carece de alternativas culturales frente al botellón
20 marzo 2010 | Categorías: Juventud y Ocio |
El Grupo Municipal ha criticado la improvisación, la mala gestión, los cambios de criterio y la falta de alternativas que la política del gobierno del alcalde, José Torres Hurtado, ofrece al fenómeno del botellón de Granada, que en los últimos años se ha convertido “en un esperpento”. Para el concejal responsable del PSOE, Isidro Olgoso, el alcalde con sus cambios de criterio; primero alentando al fenómeno e incluso invitando a los jóvenes del PP a participar en el evento y después criminalizando a los jóvenes que viene de fuera de la ciudad, “no ha hecho otra cosa que incentivar el fenómeno”. El edil añadió que el gobierno municipal echa la culpa a los jóvenes a quienes acusa de dañar la imagen de la ciudad mientras que “su política ha contribuido a generar un pulso, año tras año, en una carrera sin alternativas ni lógica ninguna”.
Olgoso insistió en que un año más hemos visto como el alcalde reaccionaba “tarde y mal. Sin ofrecer nuevos cauces y alternativas como las ofrecidas por empresarios privados para hacer conciertos mientras se contribuye en el uso de un espacio donde sólo se fomenta el consumo alcohólico”.
Ante esta situación, Olgoso apunto que el Grupo Municipal Socialista exige que se diseñe un plan de actividades para jóvenes donde se muestre su creatividad y “no sólo se organice un espacio donde prime la Policía Local, el gasto en horas extras y el alcohol. Un plan responsable, consensuado con jóvenes y empresarios de la cultura y ocio de la ciudad, que ofrezca una respuesta cultural al fenómeno del botellón”. Olgoso instó a Torres Hurtado a que asuma “un reto que Granada y los jóvenes se merecen”.
El edil se refirió también a la actitud de la responsable del PP de Juventud, María Francés, “quien mira para otro lado y no defiende los intereses de los jóvenes a los que trata, en muchos casos, como borregos”. Para concluir, Olgoso se preguntó porqué “desde el PP no se apoyan alternativas como conciertos, pasacalles o casetas culturales. Con un poco de imaginación se solventaría la lamentable imagen y las graves molestias a vecinos y establecimientos hoteleros de alrededor del botellódromo”.



































