Un proyecto honesto para el presente y el futuro de Granada.

Francisco Cuenca. Alcalde de Granada
Artículo de Opinión publicado en Granada Hoy (05/05/17)
Hoy se cumple un año de la llegada de Paco Cuenca a la Plaza del Carmen, “un año que ha supuesto el inicio de la necesaria transformación de una ciudad que ha trabajado duramente por dejar atrás la lacra de la corrupción del PP”

Ayuntamiento En Portada Tribuna de Opinión

El nuevo Gobierno de la ciudad de Granada cumple un año, un año que no ha pasado inadvertido para nadie y que, sin lugar a dudas, ha supuesto el inicio de la necesaria transformación de una ciudad que ha trabajado duramente por dejar atrás la lacra de la corrupción del PP.

En mi discurso de investidura me comprometí con tres ideas básicas. La primera, recuperar la normalidad de la vida de la ciudad tras los hechos vividos el 12 de abril de 2016; la segunda, basar el modelo de crecimiento de la ciudad de Granada en la Cultura, la Ciencia y la Innovación; y la tercera, acabar con la etapa de confrontación permanente protagonizada por el anterior equipo de Gobierno. En ese contexto, la transparencia y la honestidad eran elementos fundamentales.

La transparencia debía ser una bandera en la política municipal. No debemos olvidar que el de Granada estaba declarado, de manera oficial por los órganos pertinentes, como el Consistorio más opaco de toda España. Un año después, y según DYNTRA, el Ayuntamiento de Granada es el segundo más transparente de Andalucía y el quinto de España.

Y ese no es el único indicador que hemos mejorado en el día a día de nuestra ciudad para la recuperación de la normalidad. Hoy día podemos decir que Granada ha recuperado la sonrisa, que la ciudad es de puertas abiertas y que la Cultura, toda ella, campa más viva que nunca por nuestras calles. En suma, la Cultura ya no se persigue en Granada y, hoy día, Granada vuelve a ser un referente cultural en Andalucía, reivindicando su papel como capital cultural del sur de Europa.

Y no solo la música, la apuesta por las artes escénicas hechas en Granada también ha estado presente a lo largo de este año. Como también ha sucedido con el cine, haciendo del Centro Lorca, al fin, un espacio de referencia lorquiana, dotando a ese espacio del esplendor que hasta ahora no tenía.

A lo largo de este año hemos conseguido que el Ayuntamiento de Granada siga prestando todos los servicios públicos. Lejos queda la frase del anterior alcalde, avalada por su partido, en la que deseaba un Consistorio que “solo pagase nóminas y los recibos de la luz”. A pesar de la terrible deuda heredada, el equipo de Gobierno se esfuerza en hacer del Ayuntamiento la institución que da una respuesta adecuada a los problemas de la gente, con independencia del marco de sus competencias. De ese modo, gracias al área de Derechos Sociales, hemos conseguido detener en Granada más de 600 desahucios; Granada se ha convertido en Ciudad Refugio; hemos trabajado codo con codo con la Subdelegación del Gobierno para buscar soluciones a los cortes de luz en la ciudad, especialmente en el distrito Norte; hemos dado la voz a las personas sin hogar; hemos pedido a las entidades financieras que aumenten el parque de la vivienda social en Granada; y hemos abierto la oficina del Defensor del Ciudadano para que la ciudadanía conozca sus derechos en materia de cláusulas suelo.

A lo largo de este año, Granada ha logrado éxitos muy importantes, ha pasado de ser conocida como la ciudad del Botellón y las despedidas de soltero a ser declarada por votación de la gente como la ciudad más bonita de España; la ciudad más visitable del mundo y la ciudad con la Semana Santa más espectacular de nuestro país. Es cierto que esos méritos solo le corresponden a nuestra ciudad, pero hasta ahora no se había aprovechado todo su potencial para abrir nuevos mercados en el seno de la promoción turística. Por primera vez, Granada ha tenido presencia en ferias internacionales como las de Jata (Japón) y Londres. Se ha optado por un modelo de promoción turística que mira fuera de España. Fruto de ello ha sido que este año, por primera vez, la Semana Santa granadina, con un lleno técnico en la planta hotelera de la ciudad.

En este año, y fruto del trabajo consensuado y leal entre todas las instituciones, Granada ha recuperado vuelos con Londres y Milán. A lo largo de los próximos meses se anunciarán más llegadas. Esa es la clave: unidad y una sola idea, Granada.

Porque si hay algo que ha cambiado en esta ciudad en el último año es que ya no hay espacios para las peleas, esas que presidían la actualidad diaria de nuestra ciudad con todo el mundo. A lo largo de estos 12 meses, este alcalde ha dedicado buena parte de sus esfuerzos a recuperar las relaciones que el Ayuntamiento de Granada que el PP había roto. Relaciones con la Fundación Federico García Lorca que hacen que hoy, el legado de Federico esté más cerca de llegar que hace un año; relaciones con la Junta de Andalucía que permiten que la Alhambra invierta en la rehabilitación del Albaicín o recuperar las relaciones con la Universidad, lo que nos ha llevado a firmar un convenio marco fundamental para el crecimiento conjunto de ambas instituciones.

Gracias a ese consenso y unión, Granada ha sido declarada por el Gobierno de España como Ciudad de la Ciencia y la Innovación, un éxito colectivo, impulsado por este Ayuntamiento, que ha contado con el respaldo de todas las instituciones científicas granadinas, y que abre las puertas a la llegada de fondos y financiación para proyectos futuros.

Es sorprendente además, que a lo largo de este año, el Ministerio de Fomento haya venido más a Granada que en 13 años de Gobierno del PP.

Esta última idea la uso para seguir exigiendo, un año después de mi toma de posesión como Alcalde, la recuperación del tráfico ferroviario y el soterramiento del AVE a su paso por la Chana. Nuestra ciudad está sufriendo un agravio sin parangón. El Gobierno central se está comportando de manera injusta y arbitraria y es algo intolerable, hecho frente al cual nos hemos situado y frente al cuál seguiremos estando para exigir lo que a Granada le corresponde.

En este sentido, desde el Ayuntamiento estamos también trabajando sin tregua con el resto de la ciudad para impedir que Granada pierda la capitalidad judicial de Andalucía. Algo inaceptable.

No puedo dejar pasar este resumen sin hablar de uno de los problemas más importantes que ha tenido la sociedad granadina y que ha supuesto asistir a las mayores movilizaciones que Granada ha vivido en su historia democrática. La fusión hospitalaria ha sido también un importante desafío en este año para este alcalde que, sin tener competencia alguna sobre el tema, ha usado la capacidad negociadora que ha tenido para forzar, en la medida de sus posibilidades el acuerdo que la mayoría social demandaba en la calle.

Granada está hoy mejor que hace un año. Somos conscientes de los problemas económicos que arrastra nuestra gestión. A pesar de ello hemos conseguido éxitos que nos ayudan a ahorrar, como la reducción drástica de las horas extras en Policía Local, por ejemplo, o mejorar de manera mucho más eficacia la gestión de órganos que venían salpicados por la etapa anterior, como TG7. Las auditorías en el área de Urbanismo han destapado la cantidad de dinero que esta ciudad ha dejado de ingresar por culpa de una gestión interesada en favorecer a unos cuantos promotores. Hoy, el interés general está a salvo.

Un año después sigo pidiendo el compromiso del resto de los grupos políticos con ese interés general. El equipo de Gobierno está formado por 8 concejales, pero el Consistorio está compuesto por 27, cada uno de ellos con su cuota de responsabilidad en la gestión del día a día. Nunca en la vida democrática de este Consistorio, los grupos políticos de la oposición han sido más informados; nunca ha habido tantas reuniones para que todos y todas formen parte de la decisión final; nunca, los procedimientos reglados han sido más usados; nunca la arbitrariedad ha estado más lejos. Seguramente quede mucho por avanzar en este sentido, pero no podemos dejar de reconocer lo avanzado en este sentido.

Un año después, Granada es una ciudad más transparente, más feliz, con más justicia social y con mucha más democracia. Seguimos.

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