Una reflexión sobre el PGOU
13 agosto 2009 | Categorías: Tribuna de Opinión |
José María Rueda Gómez | Secretario General PSOE Granada
Un plan general de ordenación urbana viene a ser la “constitución” de una ciudad. Es aquel documento que define el futuro de la misma, por donde crecerá, cómo se desplazarán sus vecinos y vecinas, que calidad de vida tendrán y que perspectivas les esperarán en un plazo de 10 años, más o menos. No es, por tanto, un tema baladí, y conviene tomárselo muy en serio, habida cuenta de que las determinaciones del PGOU sobrepasarán en mucho, la duración de una, incluso dos, legislaturas municipales.
Puede que, incluso, como ha ocurrido con el Plan vigente en Granada desde el año 2001, lo apruebe una corporación de un signo político (PSOE) y haya de desarrollarlo, en este caso más mal que bien, una del contrario (PP). Este hecho me sirve de referencia para la primera reflexión que quiero dejar clara. El PSOE aspira a gobernar Granada a partir del año 2011, y pretende hacerlo sin tener que cambiar el modelo urbanístico global de la ciudad, plasmado en su PGOU. Para ello, nada mejor que ponernos de acuerdo en los trazos gruesos del Plan, si ello es posible. Y como queremos que sea posible, nos hemos abstenido en la aprobación inicial del PGOU de Granada, en un acto de responsabilidad, para no cerrar ninguna puerta, y como muestra de la buena disposición que tenemos los socialistas para que el documento sea fruto del consenso.
Y lo hemos hecho, por una serie de razones que, hasta ahora, jamás habían concurrido en ningún plan urbanístico que el PP haya puesto sobre la mesa. Además, el hecho de que los populares hayan rehecho el documento, demuestra que las críticas manifiestas por los socialistas tenían una base sólida y justificada para rechazar de plano las anteriores propuestas del gobierno de la ciudad.
La primera razón es la adecuación del Plan de la ciudad, tanto a la legalidad urbanística vigente en Andalucía, como a la realidad metropolitana que nos rodea y de la que somos parte. Nunca antes, un PGOU del PP de Granada cumplía estos dos requisitos, ahora sí. Únicamente, el análisis más detallado de todos los extremos del Plan, a lo largo de los meses que vendrán de debate público, exposiciones y alegaciones y reuniones con la ciudadanía (¡que nadie tenga prisas¡), nos hará perfilar de forma definitiva nuestra posición política. Pero el punto de partida para ese debate es bien diferente a los anteriores, y, desde luego, bastante cercano a las posturas defendidas por el PSOE a lo largo de estos años.
La segunda razón es el respeto a las zonas especialmente protegidas por los planes superiores, acompañado por unos planteamientos de crecimiento y desarrollo de Granada en lugares aptos para ello. Tampoco se cumplieron esos requisitos en ocasiones anteriores, ahora sí. También, en este caso, el estudio concienzudo de las dotaciones residenciales, de equipamientos y de espacios libres, será el que determine nuestra posición final, pero el PSOE asume que la ciudad ha de crecer en algún sentido, con racionalidad y visión de futuro, y por supuesto con una clara vocación de liderazgo metropolitano, como siempre hemos mantenido.
Pero un plan de urbanismo es algo más que crecer respetando las zonas protegidas de la urbanización. Para los socialistas de la ciudad, tan importante como crecer y desarrollarse, es conservar lo existente, es regenerar las zonas degradadas y mal conservadas de Granada, y ahí nos parece que el PGOU puede avanzar más y mejor. Por ello, creemos que es necesario un mayor esfuerzo para devolver la vida a muchos de nuestros barrios históricos, pues así también fijamos la población.
Y también, es importante definir cómo vamos a movernos en la ciudad quienes la habitamos, cómo desplazarnos al trabajo, a la vivienda, al ocio. Cómo organizar nuestro tiempo en función de la movilidad y la accesibilidad que la ciudad nos ofrezca, y ahí también echamos de menos que el PGOU sea más ambicioso y valiente, pues la calidad de vida de la gente también depende, y mucho, de esos extremos.
Por tanto, estamos ante un debate recién iniciado, que ofrece mejores perspectivas para llevarlo a cabo, porque el gobierno municipal del PP ha renunciado a muchas de las ideas que, inexplicablemente, antes mantuvo, y se ha aproximado, no sólo a la legalidad y a la sensatez, sino a los planteamientos de futuro que el PSOE defendió anteriormente.
Por eso, no hemos cerrado la puerta al acuerdo, sino que la hemos abierto. Queremos transparencia en este asunto. En mi opinión, el PP no ha empezado bien la tramitación del PGOU desde la óptica de la transparencia, pero ello, es achacable a su crónica falta de vocación participativa y a su afán ocultista. Esperamos hacerles superar esa carencia con un debate público y abierto. Precisamente, el debate que hemos inaugurado con nuestra inicial abstención.
Publicado en Granada Hoy. 13 agosto 09



































